Esta receta, muy sencillita, es fruto de una llamada de socorro a Ferrán. Tenía un par de berenjenas a punto de caramelo en la nevera y no tenía ganas de rellenarlas de nada así que, de soltero a soltero, le llamé a ver qué más cosas se pueden hacer (culinarias) con las berenjenas. Crema de berenjenas, dijo. Y aquí está.


