Hace dos días más o menos publiqué un artículo (ver debajo) que empezaba con el siguiente texto:
Estaba yo el Domingo en Londres admirando el Pórtico de la Gloria[...]
Unas cien personas han visto el post, y no es difícil que casi todas lo hayan empezado a leer, pero nadie, ni siquiera por lo bajini me ha preguntado cómo es posible tan descabellada aseveración.
¿Es falta de curiosidad? ¿Falta de concentración en la lectura? ¿Dejadez? ¿Cuándo hemos dejado de ser inquietos? Recuerdo cuando en el cole estudiábamos la Ilustración, nos decían que los ilustrados tenían una constante inquietud por lo que les rodeaba y siempre estaban preguntándose (e intentando contestar) el porqué de las cosas, de lo que ocurría a su alrededor.
Me ocurre a veces con Ella que estamos viendo algo y la veo trastear con el móvil, o el iPod, o sencíllamente pasear por ruinas, o castillos o templos, sin pararse o casi impermeable a lo que le rodea y toda vez que le empujo a observar cosas y a preguntarse el porqué de que algo sea así o asá, en seguida empieza a preguntar y a interesarse.
Lo que me preocupa es que una persona (casi humana) de catorce años debería ser curiosa por naturaleza, digo yo, y no ocurre eso. ¿Es el colegio? ¿Es la tele o la internet? Algo ha pasado pero la gente ya no es curiosa (no cotilla) y muchos van por ahí impermeables (me gusta esta acepción) al entorno que les rodea, ya sea historia, arqueología, un mercado…
No se puede ir por la vida “de paso”, creo yo. Algunos ya tenemos una edad en la que nos empezamos a soreprender con cosas que nos hubiera gustado hacer en su momento pero ya no se puede. Por eso creo que el ser inquisitivo, curioso, preguntón es una forma más de vivir la vida, de empaparse de lo que nos rodea, presente o pasado, y de al fin y al cabo, saber más.
Eso es todo!
E
P.D. En la sección de moldes del museo V&A de Londres, hay réplicas (algunas a tamaño natural) de monumentos importantes en la historia de la Humanidad: la columna de Trajano, el Moises y el David de Miguel Ángel, el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela, etc…



¡Ay qué pillín!
Yo soy uno de los que leyeron el post y no preguntaron. Sólo diré que supuse (mal) que pórticos de la gloria había en más sitios que en Santiago. No llegué a pulsar el enlace con la wikipedia.
La curiosidad, creo, se pierde cuando llegas al cole, y te das cuenta de que si preguntas eso tus compañeros se van a reir. El impulso de nuestro primitivo cerebro reptiliano es el de escondernos en la seguridad de lo conocido.
Por cierto, gran post el primero de Reflexiones. Nos dibujaste con precisión un día especial de la vida londinense.
A mí se me pasó porque lo leí rápido, y en éste te corrijo, la gente no es curiosa, pero sí cotilla
Pues yo voy a sonar a resabida, pero yo si que supuse que te referías al V&A (ya que estuve recientemente y me acordaba) jejejeje…
Yo sí lo sabía, yo sí lo sabía, yo sí lo sabía!!! JAJAJAJAJAJAJA. De-formación “pofesioná”, creo que esto te lo explican en el minuto 1 de la primera clase de arte románico, jajajajajaja. Lo que ya no sabe tanta gente, es decir, nadie sobre la faz de la tierra, salvo los cuatro que acudimos a esa primera clase y a ese primer minuto es, que el pórtico de la gloria tenía su pintura intacta sobre las figuras hasta que a este ·%&$” inglés se le ocurrió hacer el %·$% molde en escayola y se llevó toda la pintura por delante. No sé si muestran los moldes con la pintura también, pero desde luego nos hizo flaco favor el maromo.
Cosicas que se aprenden cursando una carrera completamente inútil, jajajaja.