Buenas, les escribe Ed, el reportero más dicharachero de Dundé, sobrevolando la Gran Bretaña. Tengo mucho que contar hoy, no necesariamente interesante, así que ahí va un post cargadito.
Glasgow vuelve a la Revolución Industrial.
No es que vayan a empezar a trabajar los miles de ciudadanos que van por la tercera generación recibiendo beneficios. Tampoco es que vayan a crear un montón de industrias o nada parecido. No.
Acabo de leer en The Scotman que en algunas zonas de Glasgow, la esperanza de vida es de… 54 años! Sin estadísticas a mano, se me ocurre que es una cifra similar a algunas zonas del África de color (negro), con algunas de las sutiles diferencias:
- Un sistema sanitario público que se precia de ser una maravilla. Tanto que Barak Hussein decidió tomarlo como modelo para promocionar el suyo. Espero, sinceramente, que le vaya mejor que con el asunto de BP, que le ha sumido en una crisis de inpopularidad (si existe la palabra).
- Ser un país del “primer mundo” sin las típicas enfermedades endémicas que asolan otros paises.
Me he referido a las típicas porque creo que Glasgow (y otras zonas del Reino Unido en mayor o menor medida) padecen una gran epidemia que está mermando la capacidad de este pais para salir de la crisis. La vagancia. Este país está lleno de vagos. De gente que prefiere cobrar beneficios y vivir en bloques de pisos miserables llenos mierda en inmundicia, gastándose el cheque en cigarros, Stella (iba a decir cerveza, pero nobleza obliga) y (gracias Ryanair) vacaciones en el Mediterráneo mientras ven como sus hijos/as destrozan su vida y su futuro para seguir la ruta fácil de sus madres y padres (si los conocen).
Si el Estado del Bienestar consiste en que me paguen los vicios y las vacaciones para que me agarre un cancer de piel en Mallorca, bendito favor les estamos haciendo. Mejor les iría trabajar en la fruta, donde al menos estarían al aire libre, haciendo ejercicio y no malgastando los, cada vez más escasos, recursos públicos.
La siguiente historia es sobre el respeto (or lack of it) a las normas establecidas. Después de la demostración de seguridad y el recordatorio de apagar TODOS los aparatos electrónicos, dos de las cinco personas que tengo más a mano seguían, y han seguido, con el puto iPhone en marcha escuchando música y navegando. ¿Por qué? Nadie lo sabe. Imagino que con el iPhone vendrá un cool pass que te dará permiso para hacer lo que te salga del ojete en cada momento. ¿Alguien me lo puede confirmar, por favor?
Y por último, algo bonito y relacionado con el trabajo, para que veais. Siempre he alabado los esfuerzos de los jefes que he tenido en esta nación para que sus empleados estuvieran contentos y satisfechos: cenas por la jeta si hacíamos horas extras, invite “por sorpresa” en las comidas de equipo, cajas de cerveza gratis, etc…
Pero nada en comparación con la práctica de mi jefe Matthew Jones. En cada reunión de equipo (Jueves, 8:30 am) premiará a uno de nosotros con un pastel/tarta. Normalmente son los méritos hechos durante la semana, acabando tareas, sacando cosas adelante, etc, etc…
Los pasteles los suele hacer su mujer (excelente cocinera) pero a veces otros del equipo se ofrecen para traer su especialidad. Por supuesto, el que “gana” cada semana manda el correspondiente email-invitación y se hace un poco de vida social alrededor de su mesa durante todo el día.
Aparte de la amistosa competitividad que genera, no de unos contra otros sino por intentar hacer las cosas bien y a tiempo, creo que hay otra razón para esta práctica, y es lo que dije anteriormente de socializar.
A mi me cayó un pastel la segunda semana y, si bien habia preparado unas demostraciones bastante buenas del producto y tal, creo que el motivo fue que la gente se acercara y poco a poco fueran entablando una relación conmigo más allá de lo extrictamente profesional, algo que de verdad agradecí desde el punto de vista de mis contratos temporales, que a veces es un curro muy solitario….
Ahora os dejo, que estoy de degustación en el bar de la Terminal 5 de Heathrow. De primero Cragganmore 10 años. De postre, Jose Cuervo Platino. Salud!!!
E



La blackberry no lleva el pase de avión? Vaya mierda! Adonde vas hoy, alma de Dios?
Ten cuidado si te metes a criticar cosas sobre los benefits o sobre glasgow, yo he hecho varias críticas constructivas documentadas en mi blog y me llovieron las ostias (la mayoría en privado) de gente española que no veía más allá de las fiesta nocturna que la ciudad tiene. Misma reacción tuve cuando hablé del crime rate o de lo peligrosa que puede llegar a ser esta ciudad si no tienes talento.
Te dejo los links a lo que yo escribí, no pretendo hacerme autopublicidad, así que si no te parece apropiado, borra el comentario sin más
http://pelochalivingabroad.blogspot.com/2009/10/benefits.html
http://pelochalivingabroad.blogspot.com/2009/08/cerca-del-centro-de-glasgow-la.html
Estoy en Bruselas, donde las coles. Donde tendrías que estar tú…
No sé si me estás criticando o avisando de que tenga cuidado… Ahora me leere lo tuyo. En cuanto salga de la bañera. que se me está quedando el agua fría…
hahaha, no, no te estoy criticando, para nada.De echo me gusta que más gente diga las cosas sin tapujos. Sólo digo que no te sorpresas si te llueven ostias, porque a mí alguna vez me han caido por tocar muy directamente temas sensibles
Ah, por eso no te preocupes
Estoy acostumbradísimo a la dialéctica del insulto y la descalificación, propia de la gente sin argumentos.
Una cosita: tanto “hostia” como “hecho” llevan hache.