La villa de Alquézar se localiza en el último tramo del cañón del río Vero, en un entorno paisajístico impresionante, que ofrece múltiples alternativas a los amantes de la naturaleza y los deportes de aventura: espeleología, escalada, excursiones a caballo o en bicicleta… [Fuente: http://www.alquezar.org/]
Fue una visita cuando menos inesperada. La primera introducción del Pirineo (pre-Pirineo dirán algunos puristas) aragonés a mi chica. Un día estupendo, sol y calor como el que no tenemos en nuestro querido Dundee y la familia junta para un “day out”.
Llegamos por la mañana, tarde ya para los muy montañeros pero es que, oiga!, estábamos de vacaciones y tras pasear por las callejuelas del pueblo, aún en la sombra, nos dirigimos al sendero que baja hasta el río Vero. Un descenso más o menos rápido por un camino a la sombra de grandes peñascos en los que, de vez en cuando, se veían escaladores disfrutando del sol de la mañana. Cuando llegamos al río, el paisaje es impresionante, con decenas de metros de roca encima de tí, y saber que el río iba por allí arriba hace mucho mucho tiempo dan una perspectiva muy diferente al entrono. A la vuelta, comida a cuerpo de rey, paseito por las calles, que ya se empiezan a calentar y una visita a la exhibición de aves rapaces.
Aquí os dejo algunas instantáneas del día. Espero que os gusten.[nggallery id=2]
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