El pasado fin de semana celebramos en casa los cumpleaños de Sofía (09/08) y mío (15/08). El Viernes organizamos una breve fiesta/barbacoa en casa que, a pesar de las inclemencias del tiempo creo que fue un éxito.
Los preparativos los habíamos empezado casi una semana antes, con Mich comprando casi todo lo que nos hacía falta para la comida y yo encargándome de la bebida y demás en mi tiempo libre.
Uno de los mayores problemas que tuvimos fue que hicimos una cena íntima el Martes (cumpleaños de Sofía) y el Jueves “tuvimos” otro cumpleaños, con lo que llegamos al Viernes bastante agotados. En fín, sarna con gusto no pica, que dicen por ahí.
En el apartado de asistencia, realmente fue un evento multicultural, contando con nativos escoceses como vecinos: Fiona y Martin (thank you for letting us use the mean machine) o parejas de filipinas: Denis, Kevin, …
También hubo multitud de gente filipina y tailandesa (no puedo nombrar a todos/as). Y por último, también tuvimos la suerte de contar con un nutrido grupo de Spaniards (Rubén, Patricia, Mario, Rubén, Carlos, Diana, Jaime) a pesar de la paliza de viaje desde Edimburgo.
Una de las cosas que más me gustó fue el hecho de que (al igual que el año pasado) hubo gente que vino de (muy) lejos para asistir al evento. Este año fueron dos amigas (de Mich ) de Belfast, quienes vinieron con la familia al completo para pasar el día con nosotros. En total ocho personas, incluyendo tres criajas/os que se hicieron íntimos de Sofía.
A las 3 de la tarde empezó la fiesta en serio, con el inflado del castillo y bajando la comida y bebida al jardín, confiando en que no lloviera mucho y que la carpa fuera más que suficiente.
Entre los manjares que se degustaron esa tarde, había:
– embutido,
– spaghetti (filipino style),
– pancit palabok,
– lumpia (aprox. rollitos de primavera),
– sisig,
– igado,
– selección de fritos,
– beef steak,
– pollo asado,
– cerdo asado,
– chorizo,
– chistorra,
– y una selección de postres incluyendo leche flan, biko, brazo de mercedes (de gitano en España), la famosa tarta de queso y fresas de Mario y, claro, el pastel de cumpleaños.
Después de un par de carreras al final de la noche para dejar a gente en el tren y en el hotel (gracias Mario), y el castillo hinchable en su sitio y limpiar todo, por fín conseguimos irnos a la cama a la una y media.
A las 7 uno ya estaba arriba para intentar (again) dejar el castillo en su sitio y a las 9 y media salíamos con los visitantes a pasar el día a Edimburgo. Fue una experiencia distinta, cansada y agobiante por el tema del festival y la multitud de gente, pero me lo pasé en grande; como yo iba de vuelta y media me dediqué a disfrutar de los críos/as y dejar que los padres hicieran de turista.
Y comimos, como era de rigor, el el Jimmy Chung’s de Waverley Bridge!
A las 6 los dejábamos en el aeropuerto y nosotros nos volvíamos a casa, para disfrutar de un (muy) bien merecido descanso….
Siento no haber podido poner muchas fotos (aún) de la comida y de la fiesta. En breve las subire.
Como reflexión, es curioso cómo estas cosas se vivien de diferente manera en diferentes culturas. Sin ser la fiesta que montamos el año pasado para el primer cumpleaños de Sofía, fue también un motivo de reunión y alegría, sobre todo (yo creo) siendo todos emigrantes. Hay algo que nos une más de lo que sería en la Madre Patria, la que sea.
Como nota chunga, las lesbianas no bajaron, jis jis jis. Ya veremos cómo acaba el tema con esas dos